Frente a la Crisis sanitaria provocada por el Coronavirus en la República Dominicana, el momento nos convoca.

La pandemia del Coronavirus (Covid-19) reproduce en el mundo de hoy la imagen de la Peste Bubónica (1346 - 1347) y la Gripe Española (1917-1920). El horror que significó la muerte de millones de seres humanos, vuelve a rondar en todos los países e inicia una época de agravamiento de las crisis y las incertidumbres.

Nuestro país vive circunstancias particulares al combinarse en el mismo espacio-tiempo la crisis mundial de salud con un conflicto electoral interno que provoca una crisis de confianza hacia las autoridades por los altos niveles de corrupción e impunidad, y la ineficiencia en la gestión de lo público. Estamos frente a la debilidad del liderazgo político para asumir la visión global que pueda frenar el avance local de la pandemia.

Por esta razón, en la semana que recién concluye, hemos vivido desconciertos en el intento de aplicar los protocolos establecidos para manejar con éxito este tipo de situación especial. Las medidas gubernamentales, contrario a tranquilizar los ánimos del país, han provocado preocupación en muchos sectores sociales y en la población general que las percibe insuficientes y ante el agravamiento progresivo de la crisis sanitaria, comienzan a optar por decisiones de autodefensa y autogestión.

Sin embargo, en la República Dominicana aún podemos y tenemos que detener esta amenaza brutal y desconcertante. En este momento, estamos obligados a unir nuestras voluntades para enfrentar la pandemia del coronavirus y sus secuelas humanas, sanitarias, sociales, económicas, ambientales e institucionales.

Frente al escenario de crisis de salud, Marcha Verde plantea las siguientes acciones:
  1. Articulemos la más amplia coordinación unitaria para convenir un Programa de Protección que funcione como un gran escudo social para garantizar la superación de los efectos de la pandemia y minimizar su impacto en la sociedad dominicana sin penalizar a los sectores más empobrecidos y a las capas medias más vulnerables. Para esto, invitamos a la concentración responsable, consciente y organizada de todas las energías ciudadanas, sociales, políticas, institucionales, materiales y financieras. El momento nos convoca a salvar la vida del pueblo, asegurando las más adecuadas condiciones sanitarias en nuestro territorio.

2. Conformemos de inmediato esta coordinación a nivel nacional para la salvación sanitaria con todo el liderazgo político-social, ciudadano, popular, académico, laboral, empresarial, eclesial comprometido con los mejores intereses de la Patria, incluyendo a los movimientos sociales activos y las estructuras y organizaciones estratégicas del sector salud.

3. Entendemos que la garantía de la superación de esta crisis depende fundamentalmente de la ciudadanía y sus organizaciones, ahora es preciso la más completa coordinación unitaria para para fortalecer la autodefensa social, pues en las presentes circunstancias, la brutal crisis económica en expansión, obliga al país completo a sumar sus energías creadoras y el ingenio de un pueblo portador de valiosas experiencias y mucha sabiduría en realizar su mejor esfuerzo para definir e impulsar un programa de protección según los protocolos internacionales para el manejo de la pandemia y vigilar su rigurosa aplicación.

Por respeto a la cuarentena, proponemos que la coordinación se haga activando foros públicos por medios virtuales que facilitan la participación a distancia desde cada sector o entidad. Los aportes deben validarse con fuentes acreditadas y soportes técnicos, de tal manera, que los acuerdos

 

queden asentados en base científica e información verificable de las capacidades y posibilidades financieras reales del país.

Partimos de que parcialmente el conjunto de las medidas anunciadas por las autoridades sanitarias y el Gobierno se corresponden con la urgencia; al tiempo que entendemos necesario ampliarlas, completarlas y enriquecerlas, especialmente con la participación de la ciudadanía y sus organizaciones, planteamos que la unidad del país debe concertarse para:

  1. Mantener y reforzar el distanciamiento físico y las medidas de contención social del virus;

  2. Ampliar y asegurar la capacidad de atención a los enfermos directos y de mayor riesgo;

  3. Asegurar el pago de las personas trabajadoras;

  4. Asegurar la asistencia a las familias pobres;

Conscientes de que la prioridad es unir a las fuerzas social y humanamente más sensibles para salvar el pueblo, asumimos que los problemas y procesos político-institucionales, incluyendo los relativos a los temas electorales, deberían tener otros espacios y momentos para ser abordados.

El momento demanda la UNIDAD DEL PAÍS para que toda la sociedad empuje hacia el mismo lado. Nuestra propuesta está dirigida a que puedan garantizarse las cuestiones básicas y a que se dispongan todos los recursos para:

A. Suplir los requerimientos médicos que requiera la población para controlar la pandemia garantizando de manera gratuita: pruebas, medicamentos, materiales hospitalarios; así como garantizar el incremento del número de camas y la habilitación apropiada de las salas médicas que puedan requerirse.

B. Garantizar compensaciones económicas para suplir a los sectores más vulnerables y garantizar su protección (coberturas de salud, reducción de costos, respetar empleos, garantizar salarios, etc). También el soporte económico para amortiguar las cargas financieras de las familias (eliminación durante la crisis de los cargos por servicios de energía, agua, teléfono, internet, cable, etc) y postergar las amortizaciones de deudas.

C. Bono de sustentación económica para todos los trabajadores por cuenta propia.

D. Garantizar el control de precios para evitar especulación en medio de la crisis.

E. Eliminación de cargas impositivas durante el periodo (no aplazar o reprogramar los pagos).

F. Garantizar que los agricultores familiares y campesinos puedan vender sus productos a precios justos, de esa forma se contribuye a que ellos dispongan de recursos básicos y a tener alimentos para abastecer a las poblaciones de los centros urbanos.

 

G. Aumentar el presupuesto destinado a la salud, para que se puedan contratar los profesionales imprescindibles y mejorar las condiciones económicas, técnicas y demás, de los que están incorporados a las labores contra el Covid-19.

H. Descentralizar las pruebas, como sugiere el Colegio Médico Dominicano.

I. Frenar durante la cuarentena las actividades productivas que no sean estratégicas y garantizar a los trabajadores su seguridad en aquellas actividades estratégicas que no se puedan parar.

H. Soporte para las micro, pequeñas y medianas empresas que tendrán que cerrar sus operaciones durante la crisis.

No hay tiempo que perder,

¡El Pueblo Unido, Jamás será vencido!, Lunes 23 de marzo del 2020